
Éstas son algunas de las situaciones con las que en Gaia Balance nos hemos encontrado con nuestros clientes. Se trata de síntomas, comportamientos y resultados de una falta de confianza. Aunque ésta no es un absoluto, es un camino formado por diferentes etapas que los equipos tienen que recorrer para seguir avanzando y para seguir creciendo.
Según Stephen Covey, uno de los mayores expertos mundiales en liderazgo y cambio organizacional, de los 26 factores que determinan el compromiso, el factor más relevante (con muchísima diferencia) es la confianza que tienen los empleados en la organización, en sus compañeros y especialmente en sus jefes.
El confinamiento y el teletrabajo ha tenido un impacto directo en cómo nos relacionamos y construimos espacios de confianza. Ahora es un asunto más complejo y, a la vez, un valor al alza. Esta semana, mientras conversábamos con un cliente, nos transmitió su preocupación al respecto, ya que actualmente es incluso más difícil integrar una nueva incorporación al equipo, puesto que esta persona no ha tenido la opción de estar presencialmente y compartir un mismo espacio con sus compañeros o jefes.
Entonces… ¿Cómo se aumenta la confianza? ¿De qué recursos disponemos para hacerlo? ¿Qué la disminuye? ¿Cómo conseguirla en entornos virtuales?
Nos enfrentamos a nuevos retos que formarán parte de una nueva realidad en el entorno laboral y en la que los líderes empresariales jugarán un papel clave a la hora de aportar un toque humano y valores como la empatía, la confianza, la comprensión y la capacidad de cohesionar equipos. Sin duda, es necesario un ejercicio de reflexión conjunta, pero con los recursos necesarios, tanto a nivel emocional como empresarial, puede lograrse.